¿Endometriosis o intestino irritable? Lo que ayuda a diferenciar
Síntomas y Dolores

¿Endometriosis o intestino irritable? Lo que ayuda a diferenciar

Hinchazón, cambios en el hábito intestinal, dolor abdominal que va y viene. Descrito así, el cuadro apunta al intestino, y justamente por eso tantas mujeres con endometriosis pasan años siendo tratadas en el consultorio equivocado.

Material técnico de la FEBRASGO, la federación brasileña de ginecología y obstetricia, ubica al síndrome de intestino irritable entre los diagnósticos diferenciales de la endometriosis, junto a condiciones como la cistitis intersticial y la enfermedad inflamatoria pélvica. Es decir: la confusión no es un fallo tuyo ni del médico. Es una característica conocida de la enfermedad.

La pista que más ayuda: el ciclo

Si hay un dato que vale la pena observar, es la relación con el ciclo menstrual.

Síntomas intestinales que aparecen o empeoran de forma cíclica, concentrados cerca de la menstruación, son un patrón distinto de síntomas que ocurren de manera dispersa a lo largo del mes, sin relación con el calendario.

Ese es un dato que puedes levantar sola, sin ningún examen, y que cambia la conversación en la consulta.

Publicidad

Síntomas que apuntan más allá del intestino

La FEBRASGO describe un conjunto de manifestaciones que la especialidad investiga en bloque, conocido como las "6 D": dismenorrea, que es el cólico menstrual intenso; dispareunia, dolor durante las relaciones sexuales; disquecia, dolor al defecar; y disuria, dolor o dificultad para orinar. A eso se suman el dolor pélvico crónico, que puede aparecer a lo largo de todo el mes, y la dificultad para quedar embarazada.

Fíjate en el detalle: el dolor al defecar entra en esa lista. Un síntoma que cualquier persona clasificaría como intestinal aparece como parte del cuadro que investiga la ginecología.

Si junto al intestino también tienes cólicos que interrumpen tu rutina, dolor en las relaciones o dolor fuera del período menstrual, el conjunto merece evaluación ginecológica.

Qué registrar antes de la consulta

Dos semanas de anotación valen más que una queja genérica. Registra, por día:

  • el día del ciclo en el que estás;
  • qué síntomas intestinales aparecieron y la intensidad de 0 a 10;
  • si hubo dolor al defecar;
  • si hubo cólicos, dolor pélvico o dolor en las relaciones en el mismo período.

Con eso en la mano, el patrón cíclico aparece solo, si existe. Y si no existe, eso también es información útil, porque ayuda a dirigir la investigación hacia otro lado.

Un recordatorio que importa

Nada de esto te diagnostica. La semejanza entre los cuadros es exactamente el motivo por el cual solo la evaluación médica, con examen físico e imagen, consigue diferenciarlos.

Lo que hace este texto es darte lenguaje para describir lo que sientes de una forma que el médico pueda usar. Si quieres profundizar en los síntomas intestinales, el texto sobre endometriosis e intestino continúa desde aquí.

Publicidad

Preguntas frecuentes

¿La endometriosis puede confundirse con intestino irritable?

Sí. El síndrome de intestino irritable aparece entre los diagnósticos diferenciales de la endometriosis en material técnico de la federación brasileña de ginecología y obstetricia. Solo la evaluación médica puede diferenciarlos.

¿Cuál es la pista más importante?

La relación con el ciclo menstrual. Los síntomas intestinales que empeoran de forma cíclica, cerca de la menstruación, son un dato que merece llevarse al médico.

¿Debo consultar con gastroenterología o con ginecología?

Si los síntomas intestinales empeoran en la menstruación o vienen junto con cólicos intensos y dolor pélvico, conviene empezar por la evaluación ginecológica. El médico dirá si hace falta involucrar otra especialidad.

Aviso: este contenido es informativo y educativo y no sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento con un profesional de salud calificado. Ante dudas o síntomas, consulta a un médico.

Guía Completa de Alimentación Antiinflamatoria

Ciencia, nutrición y equilibrio para vivir mejor — con 5 bonos incluidos.

Conocer el combo →